sábado, 20 de diciembre de 2025

8179 - Allison Moorer - 2006 - Getting Somewhere

https://mega.nz/file/d1oX3C7R#xU9x8zuJ8tT9icGA0xa94JTvg57TOgF8bheXrBBtF7o

8178 - The McCoys - 2000 - Hang On sloopy (1965) & You Make Me Feel So Good (1966)


8177 - Lara Fabian - 2006 - Un Regard 9 LIVE

https://mega.nz/file/wwBG0YDT#pjBCFCNsGpeLmibSrQF4mR6xZlpVL2-GdEpKupJNC40

8175 - Interpretes Varios - 1994 - Sun & Surf, Cars & Guitar

8174 - Interpretes Varios - 1993 - 50's Rockabilly Buffalo Bop Various-The Cool & The Crazy -


https://mega.nz/file/YwxVnSbB#4cr8WswLCXZbiFTceWiO2KIznZiEszzcQ1jirezbVuc

8173 - Episode Six - 1991 - The Complete Episode Six. The Roots Of Deep Purple



8172 - The Beatles - 1991 - Star Club



   

LIVE AT THE STAR CLUB es el eslabón perdido en la historia de los Beatles en el momento justo. Sus actuaciones filmadas durante la noche del 31 de diciembre de 1962 los muestran dando el salto de ser la mejor banda de club de Liverpool a convertirse en el grupo de rock más famoso del mundo.

Salvo por el hecho de que eran presentaciones fijas en el Star‑Club, estas fueron las últimas actuaciones en vivo que los Beatles ofrecieron antes de que su historia quedara definitivamente sellada. El Star‑Club fue capturado en estas cintas por Ted “Kingsize” Taylor, el promotor que los contrató para tocar allí. Abierto en 1962, el club los había contratado para una residencia de siete semanas. “Love Me Do”, que había logrado entrar en las listas gracias a la ayuda del DJ local de Liverpool Alan Brown, se lanzó el 5 de octubre de 1962. El sencillo siguiente, “Please Please Me”, estaba programado para salir el 12 de enero, y esta residencia en el Star‑Club los colocó en una posición ideal para el siguiente gran paso en Inglaterra y en el resto del mundo.

Estas grabaciones en vivo no son “oficiales”. Las canciones suenan más fuertes, más ásperas y más crudas que sus versiones de estudio, e incluyen una amplia gama de material que rara vez apareció en los discos de los Beatles. Hay versiones de Arthur Alexander, Chuck Berry, Little Richard, Carl Perkins (interpretado al estilo de Eddie Cochran) y una interpretación feroz de “Roll Over Beethoven” a cargo de Paul McCartney. También están representados el rock & roll y el R&B clásicos, con la mejor selección de versiones jamás grabadas por el grupo en una sola actuación en vivo. LIVE AT THE STAR CLUB reúne todas las pistas que sobrevivieron de las cintas finales de Hamburgo.

El repertorio de los Beatles en estas actuaciones fue un reflejo directo del duro trabajo y del rápido desarrollo del grupo durante sus años en Hamburgo, donde, como la mayoría de las bandas del Star‑Club, sacudieron la escena alemana del rock & roll con versiones vertiginosas del mismo material. El sonido se caracteriza por la energía pura y la rudeza, con Little Richard, “Ain’t She Sweet” interpretada por ellos mismos y el poderoso rock & roll de los Beatles como banda en vivo. Para 1963, “Falling in Love Again” probablemente ya estaba quedando anticuada, al igual que las partes de piano de “Roll Over Beethoven” o “Long Tall Sally”. El rock & roll estaba cambiando y estos números estaban a punto de quedar obsoletos, pero constituyen un excelente retrato de lo que el grupo podía ofrecer antes de grabar su primer álbum. “Please Please Me” (que llegó al número dos) se lanzó en el Reino Unido en 1963, y los Beatles nunca volvieron a tocar de esta manera. Su repertorio cambió considerablemente a medida que el grupo se volvió más sofisticado y comenzó a orientarse hacia composiciones más elaboradas. El sonido del Star‑Club es lo más cercano a una imagen fiel de los Beatles tocando en vivo antes de que su arte madurara por completo.

Durante casi cuarenta años, estas cintas permanecieron como un documento histórico. D. C. Cooper filmó el concierto, y una grabadora portátil de una sola velocidad capturó la actuación completa. En los Estados Unidos circularon más de treinta ediciones de prueba con calidades variables. Esto puede parecer una tarea imposible, pero las Star‑Club Tapes finalmente fueron reconstruidas con resultados sorprendentes, bajo circunstancias similares a las del concierto original. Las cintas originales fueron grabadas por Adrian Barber, del estudio Polydor de Hamburgo, utilizando un solo micrófono mono colocado cerca del escenario.

Este sonido puede parecer limitado, pero transmite con claridad la intensidad del momento. George Martin, durante los primeros años de la banda, sostuvo que si los Beatles no hubieran tenido la oportunidad de tocar durante horas, noche tras noche, nunca se habrían convertido en el grupo que fueron. Estas grabaciones confirman esa idea: aquí se escucha a una banda joven tocando con una energía inagotable.

George Harrison, aunque todavía muy joven, ya mostraba una notable precisión en su forma de tocar la guitarra. Paul McCartney cantaba con una potencia y una energía extraordinarias, y John Lennon era el centro rebelde del grupo, con una voz áspera y apasionada. Pete Best, en la batería, sostenía el ritmo con un estilo directo y potente, muy distinto del enfoque más refinado que llegaría más tarde con Ringo Starr.

Los Beatles, especialmente George Harrison, habían comenzado a desarrollar un sonido propio en Hamburgo. Canciones como “Everybody’s Trying to Be My Baby” y “Matchbox” muestran a un grupo que ya domina el lenguaje del rock & roll. En 1961, cuando Pete Best todavía estaba en la banda, Lennon tomó algunas canciones directamente del repertorio de Arthur Alexander y de otros artistas estadounidenses populares de la época.

Las interpretaciones son largas, intensas y a veces caóticas. Las condiciones eran duras: noches interminables, equipos rudimentarios y un público exigente. Aun así, la banda respondía con actuaciones cargadas de energía. El bajo de McCartney es potente y constante, la batería de Best es sólida y la guitarra de Harrison corta con precisión.

“Long Tall Sally” es uno de los puntos más altos del álbum, interpretada con una ferocidad que rara vez se volvió a escuchar en grabaciones posteriores. Incluso en estas condiciones casi espartanas, algunas de las actuaciones son verdaderamente asombrosas. Es fácil entender por qué el grupo desarrolló tanta resistencia y confianza durante este período.

La versión de “Twist and Shout”, grabada aquí, muestra una intensidad casi primitiva. La voz de Lennon suena cruda y desgarrada, tal vez no tan pulida como en versiones posteriores, pero absolutamente honesta y efectiva. Es, en muchos sentidos, la interpretación más auténtica de la canción.

Los Beatles también tenían una inclinación por versiones poco habituales, abordando canciones que otras bandas pasaban por alto. “Hully Gully”, “Besame Mucho” y “Ain’t Nothin’ Shakin’” aparecen junto a clásicos del rock & roll. La inclusión de estas canciones demuestra la amplitud de influencias del grupo y su disposición a experimentar.

Antes de la Beatlemanía, antes de Abbey Road y antes de la sofisticación del estudio, aquí están los Beatles tal como eran: ruidosos, salvajes, ambiciosos y absolutamente imparables. LIVE AT THE STAR CLUB captura un momento irrepetible, cuando una gran banda estaba a punto de cambiar la historia de la música popular.

Texto de Bruce Eder. 




8171 - Marcelo Lopez - 2002 - Levantamientos (MELOPEA)

Producción, arreglos y dirección musical: Litto Nebbia.
Este álbum fue grabado en Estudio del Nuevo Mundo, Buenos Aires, Argentina, entre diciembre 2001 y marzo 2002.
Técnico de grabación y mezcla: Mario Sobrino.
Masterización: Mario Sobrino (4544-6916)
Diseño gráfico: Raúl Peyrás
Fotografías: Loco Yañez
Portada: Marcelo y su hijo Manuel

CESAR FRANOV – bajo eléctrico
QUINTINO CINTALLI – batería y percusión
PATRICIO VILLAREJO – cello en temas 1-4-6
LEO VIOLA – cello en temas 3-8-15
WALTER RIOS – bandoneón
LUIS FERNANDEZ – trompeta
LITTO NEBBIA – piano, sintetizadores, órgano, guitarras, melódica
MARCELO LOPEZ – canto y coros / sintetizador de cuerdas
CLARISA ALVAREZ – canto y coros
BACHI BECERRA – canto en Las cosas que más quiero, Canción de los andenes y
Navidad en el cielo


En la realización de este álbum, va el recuerdo y agradecimiento a personas, bandas y proyectos musicales de todos estos años, que de alguna u otra manera siempre están cerca de mí…
Evoco entonces a mis compañeros de “Ala Disidente” y “Martes 13” por horas de ensayo, viajes, recitales y vivencias imborrables, y por recibir mis composiciones y tocarlas con amor de músicos.
Por estos últimos 4 años de proyecto va mi abrazo de hermano a Freddy Nogueira y César Constanza, por ser incondicionales a toda prueba.
Para Lila Sbaco, Ernesto Calvo, Oscar Medina, Tilo Orozco, Gustavo Maturano, Fernando Olguín, Fernando Ramírez, Jorge Cuello, Varón Álvarez, Tino Neglia, Néstor Longo, Mario Matar, Patán Purpura, Tito Dávila, David Alcaráz, Fabian Molino, Eduardo Ordóñez, Omar Kayan Peralta, Cobi Ciry, y todos los que compartimos algún escenario…
A Carlos Graña por su amistad y grabaciones “a cualquier hora” en su estudio…
A Héctor Castagnolo, por “permitirme” su Mujer Ilegal…
A Andrés Olivier por su poesía en Levantamientos…
El tema “Canción de los andenes” fue inspirado por la película Mirta de Liniers a Estambul del realizador argentino Jorge Coscia.
“Guenia” está basado en un cuento de Aída Bortnik, titulado Julio Montaña Dorada, publicado en la revista Humor durante los 80’.
“Provocaciones” halla su correlato en el programa homónimo de Pepe Eliaschev.
La frase “La historia me absolverá…” pertenece a Fidel Castro Ruz.
Rayuela” está dedicado a los “Horacios Oliveiras, Magas y Rocamadours” del mundo… y a Julio Cortázar por su libro capital.
En los temas escritos especialmente para voz femenina, descanso en la garganta generosa y prodigiosa de mi hermana Bachi Becerra, con quien nos damos por bien cumplido un gran sueño… muchas gracias…
A Clarisa Alvarez por su aporte creativo en los temas en que participa y su “porción de hogar” que me da en Buenos Aires…
A Mario Sobrino, por muchas horas de trabajo, amistad y compromiso con mis canciones de la manera en que lo hizo…
A los músicos que participaron, por su energía creativa en las interpretaciones… muchas gracias…
Fundamentalmente a Litto Nebbia, por creer en mis canciones, tomarlas y tratarlas como si fueran propias …y por apoyar cualquier proyecto “de verdad” que alguien le acerque…
A León Repetur y la Fundación Auge por el apoyo brindado para que este proyecto sea “real”…
A Luis Ellena, por facilitar “un lugar de ensayo” que no es otra cosa que “un lugar de encuentro”… su amistad y su corazón…
A Marcela Gómez, por su compañía, como a Laura Ellena, Daniel Rodríguez, Marcelo Davison, Jorge Foot, Charlie Parma, Jorge Hulppa, Sino Vignoni, Daniel Flores, Laura Jácomo, Roberto Francese, Chichi Bertzi, sólo por estar…
A mi mamá Edith, por vivir proyectada en sus tres hijos y apoyarnos siempre a crecer.
A Roli y Huri, mis hermanos, con quienes formamos hace tiempo un “trípode” de apoyo y consulta permanente, eterna e indestructible…
A Armando, mi papá, que me mira siempre y a cada momento me acompaña, desde hace 26 años…
El “pibe” de la portada es mi hijo Manuel… también para él… por ser la luz que guía el camino de mis días y mi vida toda…
También a Marcelo, Enrique y Alfredo del “staff” de Melopea por hacerme sentir uno más de ellos.
Las grabaciones adicionales cantando Bachi Becerra, fueron realizadas en Estudios Fader Records de Mendoza, por mi técnico y amigo Carlos Beguerie…

Marcelo López, en un café…
Buenos Aires, Marzo 2002
(texto del sobre interno del album)

A mis padres Felipe y Angélica
A mi hija Natalia
A mi hermano Luis y sus hijos Lisito y Luciana
A mi hermana del alma Ana Vázquez
Por supuesto a Marcelo por creer en mí
A Luis Ellena a quien quiero mucho

Marzo 2002
agradecimientos de Bachi Becerra

…conocí a Marcelo durante un recital que compartimos en Mendoza, allí interpretó una de mis canciones con arreglo de cuerdas… me habló de su deseo por grabar un álbum de sus canciones, invitándome a realizar los arreglos y crear la textura rítmica y armónica que considerara… llamé a un grupo de músicos amigos y en pocos días grabamos las bases de este álbum… creo haber logrado el tratamiento adecuado para cada una de las canciones…

Suerte con este álbum, Marcelo.

Marzo 2002
Litto Nebbia

https://mega.nz/file/05hR3AKL#MK1E-V1qNuoyQofIWz-wvqfnS-xHVScgiqcNiZUcKBM


Yesterday: 

(Buenos Aires, 20 de diciembre de2025)

Una sola palabra, y la asociación inmediata para varias generaciones: The Beatles, o más bien Paul McCartney, o también para los cinéfilos, la película checoslovaca, de la historia de una parejita, donde el muchacho con una radio a galena, escuchaba de forma clandestina las canciones que no traspasaban la cortina de hierro de los países satélites de la URSS, y la vida de esa pareja desarrollándose entre más penurias que momentos felices…

La canción de Paul (firmada por Lennon-McCartney) nos lleva a una suerte de ayer triste, pero no siempre el ayer lo es, el problema del ayer es la melancolía, si se disfrutó, porque ya paso, y si fue triste, ¿Qué se podría haber hecho para que no lo fuera? Bueno, el ayer no tiene la culpa porque en definitiva “solo se trata de vivir”

Y ayer por la noche, fue maravilloso, estupendo…

Una vez, escuche a Antonio Carrizo, de quien siempre se supo que tenía una extensa biblioteca, inclusive de volúmenes de primeras ediciones de Lugones, Arlt, Borges entre otros, hablar acerca de sus lecturas y sus saberes.

Carrizo un autodidacta, que desde la radio nos transmitía su fervor por Boca, sus conocimientos sobre tango acompañado por Horacio Ferrer, que hacia maravillosas entrevistas, a gente como Tita Merello al cumplir 75 años, Niní Marshall, el Mono Villegas entre otros, un Carrizo que para mi gusto solo se opacaba un poco siendo el segundo,  en el programa de TV, el “contra”, el acostumbraba decir que su conocimiento o saber sobre sus lecturas, eran un saber egoísta, que no le servía a nadie, no era el saber de un médico, que ayuda a un paciente, ni el de un arquitecto urbano que desarrolla una ciudad o que hace un edificio o una casa y así con tantas otras profesiones que servirían de ejemplo… No, el sostenía que ese saber solo le servía a él, y que la única manera de que le sirviera a otro era compartirlo, y aun así, ese compartir también reforzaba su versión “egoísta” del saber propio…

Algo así me pasa con mis gustos musicales, de amplio abanico, no muy dispuesto a escuchar nada nuevo, que no pueda incorporar de acuerdo a como esta formateada mi capacidad de escucha… pero sin renegar como en otras etapas de la vida, de esas cosas que no me gustan… hay etapas de la vida en que uno con la música se pone “fascistoide”, solo es bueno lo que uno escucha… y si bien es cierto, cabe aclarar que solo es bueno lo que uno escucha, pero es bueno para uno…

El Mono Villegas decía que la música no tiene categorías, ni géneros, solo se divide en buena o mala, y yo agrego ¿quién tendrá la actitud masoquista de querer escuchar música mala…?

Como los seres humanos somos tan distintos (afortunadamente) uno encuentra de todo (o también lo encuentran a uno), por ejemplo aquel que cree que su saber es tan omnipresente que en lugar de mantener una linda conversación de intercambio de gustos, hace alarde, o te corrige pero con mucho énfasis, generalmente los llamo “las viudas de la música”, una suerte de maestros de Siruela pero de la música,  después tenes el coleccionista, y ahí depende del vumeter, de su intensidad, porque en su obsesión algunos llegan a límites insospechados, para sus propios bolsillos, o cuando revenden algo para el bolsillo de los otros, después están los “fetichistas”, más que escuchar la obra, lo importante es “mira que tengo”. ¿Quién puede dudar que Artaud es un excelente álbum del flaco Spinetta? (me pregunto si la inducción de la prensa no hace que Muerte En La Catedral O Melopea, no aparezcan en el mismo podio…)… Y si,  es un discazo Artaud, pero parece que la obra artística es mucho mejor aún si es un original, de cuando se publicó en la década del 70, una década que por la crisis del petróleo, la pasta con que se hacia esos discos era reciclada… es decir un disco fabuloso en un soporte de espantoso… que el fetichista mostrara con orgullo, cual mediocre como si el álbum lo hubiera compuesto el… (A mi particularmente me gusta más El Jardín de Los Presentes, pero es cuestión de gustos, y ¿porque hay que comparar?. Los medios “especializados” (¿??) tienen buena parte de responsabilidad, hay que asesinar a los que publican en los medios gráficos haciendo esas recopilaciones horrorosas, eso de “los 500 mejores temas de…”… ¿en que se fundan para establecer eso…? ¿En cantidad de discos vendidos, en cantidad de reproducciones…en la masividad del grupo?, ¿Cuántos interpretes masivos suelen ser material de estudio en países como Rusia, como lo es el Dúo Salteño, por ejemplo, y en verdad el dúo tiene sus seguidores (o los tuvo en vida de Patricio, cuando el Dúo aun podía presentarse), pero muy lejos de ser masivo.  Ahhh cuanta masividad que espanta (los Rolling Stones, que admire hasta la muerte de Brain Jones, y los discos que incluían al estupendo Mick Taylor, me vienen sacando plata,  desde la década del 90, con sus discos repetidos… y que uno compra ya por inercia…¿si los tenes todos, pero cómo no vas a tener el último de los Stones?... al menos los Zep cuando murió Bonhan hicieron el canto del cisne con su propio sello Swang y cerraron con el álbum Coda, una linda trayectoria, las recopilaciones y rarezas corren por cuenta del sello, pero los álbumes de la banda son solo 9).

Bien, ¿a que voy con todo esto?, ¿porque hablábamos de ayer?, porque hay un monton de circunstancias que concurren a un momento que se atesora… los gustos, quienes tocan, recuerdos de cuando uno comenzó a escuchar a esos músicos, con los cuales por primera vez se tiene algún tipo de contacto… porque para el músico debe ser muy agradable, que en un cara a cara alguien le diga que lo admira, y que le agradece, esa sensación gratificante que no dan los escenarios frente a multitudes, porque de esas multitudes al síndrome The Wall a veces el camino es corto, que el músico se convierte en alguien de carne hueso, no en el acetato, o la cinta que uno escucha en cualquier formato… para algunos habrá sido posible en otras edades, para otros quizás porque estuvimos haciendo otras cosas (porque siempre estamos haciendo cosas), hoy se nos da el momento…y uno lo disfruta, porque desde el escenario se nos devuelve algo honesto, y eso es lo que hace que la música no sea una producción hipócrita…y merezca ser llamado arte.

Que el músico, haga sus comentarios, y digamos “a la pucha… esas son sus influencias… parece que tenemos gustos en común…”

Ayer con mi compañera de ruta, Zulema, fuimos a ver a Clasica y Moderna, a Marcelo Lopez, a quien nunca conoci personalmente, y a quien con eso que comento del ADN(ebbia), comencé a escuchar por la curiosidad de los álbumes que publicaba Melopea, en la década del 90 cuando ir a la facultad para mi formación académica, ya sea de ida o de vuelta según el horario de cursada, hacia el paso obligado por Jean Jaures 444, en el Barrio del Zorzal, a comprar cassettitos y con el tiempo CD’s… el primer álbum de Marcelo para el sello es de 2002.

Pero en el mismo espectáculo, estuvo Jorge Garatcoche, a quien comencé a escuchar mucho antes, (1982 aproximadamente), junto a mi amigo Fabián, ese álbum de Canturbe, Bonpland, que traía una exquisita versión de Soledad (de Gardel y Lepera), Jorge y Marcelo, cerraron ayer después de varios “una más y no jodemos más” con una excelente pieza del álbum Melopea, con música de Litto y con esas letras herméticas pero maravillosamente logradas por Mirtha Defilpo, compañera de Litto por esos días, Memento Morí (tema 1 de la faz B del álbum Melopea que acaba de cumplir 50 años). (Aunque con total generosidad Marcelo, nos ofreció una versión de El Oso de Moris.

Cesar Franov, uno de los tantos buenos bajistas que formaron parte de la extensa carrera musical de Litto, hay un álbum estupendo de Nebbia-Franov-Minichilo que recomiendo, pero además un Franov que tiene su entidad propia, con álbumes solistas… (Recomiendo San Cristóbal,) Me encanto en el tema “Ella” su solo de bajo…

Conocí a Beto Antelada, poniéndole la voz a “Salvo Tu Piel”…y una versión muy buena de Juntos a la Par de Pappo, conoci a Facundo Guevara (personalmente), la referencia es que formo parte de Caín Caín, sino estoy errado, pero es un grupo que no escuche mucho, pero si leyendo fichas técnicas lo encuentro en discos de Verónica Condomi, y se dé su participación con Barboza, Mercedes, y mi admirado Dúo Salteño…entre otros…

En 1982, Litto, publica un álbum en directo (creo que es el primer álbum en directo de Litto), Litto Nebbia y los Músicos del Centro en Obras, allí hay un tema maravilloso, compuesto por Litto, y de Juan Carlos Ingaramo, “Cuando yo me transforme” (los músicos del centros e completa además con Felman, Franov, moro y Minguí Ingaramo), fue ayer otro de los maravillosos temas, interpretado en la voz de Eduardo Raggio, que entre composiciones propias de Marcelo (Materialismo, Paris, Los días Por vivir, Ella, Desamores, entre otras, además de la excelente y de compromiso social Ceremonia) y temas de otros autores, (sobre todo Nebbia), completaron una noche estupenda, entre gente muy agradable, conversaciones de mesa a mesa…

Una ausencia, pero que no se tome esto a modo de queja, Laura Hutton, a quien hubiéramos escuchado en una versión del tema de Bobby Troup, que interpreto por primera vez el Nat King Cole Trio, que fue la cortina musical de la recordada serie de George Maharis, “Ruta 66”, y que convirtió en un furioso rock and roll, el pionero Chuck Berry… y que los niños de la primer década de este milenio, disfrutaron como tema principal de El Rayo Mc Queen, el tema tributo a lo que los norteamericanos llaman “la madre carretera” a quien el propio Pappo, le hizo su versión en castellano…

Laura a quien escucho desde los tiempos de buenos Aires 8 (1976-1982 aproximadamente), corista del primer álbum de los Redo, y música de sesión en infinitos músicos de exquisita calidad, a quien de todos modos, podemos escuchar en ese tema, en el reciente álbum de Marcelo en “Café Berlín”…

Músicos de jazz, folklore, percusionistas, blues, canción urbana, canciones con sello nebbiero … y de yapa para cierre personal, las firmas en tres álbumes de Marcelo Lopez, de Jorge Garatcoche, y de Cesar Franov.

Por último la bonhomía de Marcelo que me obsequio su libro-cd, “Soundtracks 2015-2019” dedicado a su madre y su hermano.

Hoy me lo pongo a ver con más detenimiento, y me encuentro fotos de espectáculos con Goldin, con Cantilo, y con Mario Matar y Marciano Cantero, Benegas, Alejandro del Prado, el Pocho Sosa (quien mejor que el Pocho interpretando Tejada Gómez), Litto Nebbia, y una foto estupenda que acompaña con imagen la letra de “Gracias Sr. Fripp”… y cuando termino de ver todo eso me digo:

Es imposible que no me gustara el arte musical de Marcelo Lopez…

Saberes egoísta, que no le sirven a nadie, porque por más que te lo describa, la música hay que escucharla… pero ¿Cuánto hay de egoísmo?... Mi generacion se caracterizó por un “mira lo que conseguí, vamos a escucharlo juntos” o un “toma llévate este cassettito y escúchate esto y después me contás”… No leo música, solo sé que un pentagrama es matemática porque en la materia obligatoria de la secundaria, no tenía problemas para llenar pentagramas, pero nadie fue capaz de “decir una verdad” como cantaba sui generis, es decir para aprender a leer música no me sirvió, porque como decía Donvi, primero se habla y después se escribe, no al revés, y por lo tanto no soy capaz de leerlo, no toco ningún instrumento, ni siquiera puedo producir el arte de estos músicos, intérpretes y cantautores, ellos con su arte contribuyen a nuestros estados de ánimo, incluso a modificarlo por breves lapsos de tiempo, que dura una canción…

Sin embargo como decía Adrián Belew, mi mejor instrumento, “ha sido mi oído” (aunque los míos hoy están medios complicados por el tinitus), tuve la suerte de por complicidad con amigos que me pasaban grabaciones de sus gustos, y por búsqueda propia de educarlo, para cumplir con aquello que decía el Mono Villegas de cómo se clasifica la música.

Entonces, concluyendo, lo que hace Marcelo Lopez y toda la gente que lo acompaño ayer, obviamente entra en la categoría de “MUSICA BUENA”…

Todo están en sus discos, ¿es lo mismo?, no por supuesto que lo que está en directo siempre es mejor, ver tocar a gente de carne y hueso, pero los discos, los álbumes, hacen que el “ayer, no sea tan ayer”…y que siempre sea hoy.

Disfruten de este álbum de 2002, y busquen en las disquerías algún ejemplar del resto de sus álbumes y fundamentalmente de CAFÉ BERLIN 2025.